Archivo de la categoría: Miscelánea

Cinco películas-consejo para no volver a pasar soltero/a el día de San Valentín.

Ha llegado el día de San Valentín y, un año más, estás más solo/a que un adolescente gordo y mariquita en el baile de gradación de un instituto de Toledo (Ohio). ‘¿Por qué?’ Te preguntas mientras sopesas la posibilidad de adoptar una iguana (los gatos de la gente alérgica). Sí, efectivamente hay gente más fea que tú con pareja, gente más aburrida que tú con pareja… hay incluso malas personas que tienen pareja y en este momento están disfrutando de un romántico domingo de frío y lluvia con su mantita, sus cupcakes en forma de corazón y una comedia romántica. Y tú no. Tú no. ¿Por qué? ¿POR QUÉ?

Puede que tu problema sea el mismo que el de uno de los siguientes personajes. Así que, mira a ver si te identificas con alguno de ellos, consigue la película en cuestión y haz tuyo el aprendizaje del protagonista para que el año que viene, si estás solo/a, sea porque prefieres la compañía de tu iguana.

Soy una persona superficial y obsesionada con el sexo: Don Jon es tu película.

Don Jon (2013) va de un tío (Joseph Gordon-Levitt) obsesionado con el porno y con las tías buenorras que no encuentra el amor porque… bueno, pues porque está obsesionado con el porno y con las tías buenorras. Hasta que conoce a la tía buenorra definitiva (Scarlett Johansson, obvio) y ya es feliz. O no, porque claro, con semejante obsesión es difícil tener una relación estable. Hasta aquí no parece una gran historia pero, oye, no te estaría recomendando esta película si no fueras a sacar una gran enseñanza de ella. Porque la película, como el protagonista, no es lo que parece al principio. En serio, hay que ver más allá de los primeros veinte minutos, como con las personas, para enamorarse de ella.

Y además sale Julianne Moore.

Soy un/a pagafantas enamorado de una persona que sí pero no: 500 días juntos es tu película.

Porque, hay que reconocerlo, todos hemos sido pagafantas en algún momento de nuestras vidas y ni siquiera nos hemos dado cuenta. Y no nos hemos dado cuenta porque la persona a la que le estábamos pagando gustosamente las fantas nos ha hecho creer que esas fantas iban a llevarnos directamente a su cama corazón. O a lo mejor es lo que nosotros nos queríamos creer.

Pues de eso va 500 días juntos (500 days of summer, 2009). En este caso, Joseph Gordon-Levitt (no entiendo como este pobre chico, con lo mono que es, tiene tantos problemas en el amor) le paga las fantas a Zooey Deschanel.

Siempre soy la dama de honor pero nunca la novia: La boda de mi mejor amiga es tu película.

Estás llegando a una edad en la que vas a más bodas que a fiestas de cumpleaños pero nunca es tu boda. Y casi mejor, fíjate lo que te digo, porque, ¿cómo vas a pensar en boda si no tienes ni un trabajo estable, ni una casa en condiciones, ni idea de lo que quieres hacer con tu vida? Por no mencionar el hecho de que no tienes con quién casarte, pero bueno, ese es un detalle insignificante.

No estás solo/a en esto. La protagonista de La boda de mi mejor amiga está en la misma situación. Lo sé, lo sé. El título en español no llama nada pero Bridesmaids (2011) es una de las mejores comedias románticas de los últimos tiempos (incluso estuvo nominada al Oscar al mejor guión original) con una de las mejores actrices cómicas de los últimos tiempos, Kristen Wiig. Así que, aprender no sé si vas a aprender algo a estas alturas, pero por lo menos te vas a reír.

Tengo el amor tan idealizado que me monto películas en mi cabeza: Ruby Sparks (2012) es tu película.

La persona perfecta para ti no existe. Ni para ti ni para nadie, vaya, porque las personas perfectas NO existen. Salvo que seas un escritor de éxito y el personaje sobre el que estás escribiendo tome forma corpórea y se presente en la puerta de tu casa. Entonces sí. En ese caso puedes crearte al hombre y a la mujer perfectos para vivir un romance ideal… A no ser que seas como el protagonista de la historia (Paul Dano) y, ni con esas, seas capaz de tener una relación como Cupido manda.

Como chascarrillo, la Ruby Sparks del título, Zoe Kazan, es la guionista de la película (y además nieta del director Elia Kazan, aquel al que le dieron el Oscar honorífico en 1998 y hubo gente que le aplaudió y otros que no por el tema este de la caza de brujas en el Hollywood de los años cincuenta).

Ah, ¿que hoy es San Valentín? Mira, yo paso de todo. ¡Arre Unicornio!: Fargo (1996) es tu película.

No va de amor y mola mogollón.

Disfruten.

 

El día a día de una “sastrería”

Almidonar la colada, dar los últimos toques de plancha, colocar la ropa en el camerino, ajustar corbatas, coser botones, ¡rápido, cambio de zapatos!

Estos son algunos de los retoques de última hora a los que tiene que enfrentarse el equipo de vestuario antes de dar acción a una toma. Parece poca cosa, pero son detalles importantes que ponen la guinda a un proceso de creación que puede durar meses e incluso años.

El departamento de vestuario está ahora muy presente en los medios de comunicación ya que el figurinista español Paco Delgado ha vuelto a tejer a la perfección a su equipo en La Chica Danesa, el último film del británico Tom Hooper, consiguiendo así una nueva nominación a los Oscars. Delgado ya aspiró a la estatuilla  hace tres años por otra cinta del mismo director, Los Miserables. A lo largo de su carrera, el artista canario ha logrado dos premios Goya con Blancanieves, de Pablo Berger, y Las brujas de Zugarramurdi, de Alex de la Iglesia.

Como homenaje a Paco Delgado, queremos arrancar esta sección adentrándonos en el equipo de vestuario.

A la cabeza de este departamento se encuentra el figurinista. Este término aglutina conceptos clave para el desarrollo de los personajes dentro de una película o serie: diseño de vestuario, paleta de color, ambientación de las prendas… Con el guión en mano la mente del figurinista empieza a trabajar.

El primer paso consiste en investigar. Documentarse para alcanzar el interior de los personajes a través de su contexto histórico y situación social. Ya sea un producto de época o contemporáneo hay que ponerse al día con las tendencias y costumbres.

Una vez empapado de sabiduría antropológica, el figurinista pone en común sus conceptos con el director de la película, director de foto y director de arte para llegar a un acuerdo estético y pasar al siguiente paso de la cadena: el diseño del vestuario.

Boceto sastre
Ejemplos de bocetos hechos a mano

En esta fase, los dibujos a mano alzada y collages de telas invaden la mesa del artista. La imaginación vuela libremente.

Con los bocetos terminados, se buscan tejidos y prendas para elaborar el vestuario de cada personaje. En este punto entran en juego las cesiones de ropa, compras y confecciones buscando, además de belleza, la comodidad y complicidad con el actor.

Una vez elegido el vestuario hay que organizarlo por días de rodaje y raccord, ambientarlo, no todos tenemos ropa nueva cada día, y determinar cuántos ejemplares hacen falta de cada prenda.

Ya en el rodaje, los ayudantes y auxiliares se encargan de que todo esté listo y organizado, preparando los estilismos de cada secuencia a la vez que resuelven pequeños contratiempos de última hora: botones sueltos, bajos caídos, arreglo de tocados…

En definitiva, podemos decir que el equipo de vestuario de cualquier película o serie tiene en su interior una maquinaria perfectamente engranada propia del mejor buque de guerra.

Y en la guerra de las nominaciones a los Óscar es en la que se encuentra Paco Delgado. Quizá con este artículo puedas entender un poco más el gran trabajo que Delgado ha desarrollado en el film. Desde Cinefilica deseamos que se vea recompensado su esfuerzo con la estatuilla dorada.